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lunes, 23 de julio de 2012

Coleccionismo videojueguil: Curiosas anécdotas de un hobby muy peculiar

El coleccionismo siempre ha sido un hobby muy costoso, la búsqueda de elementos  originales y el elevado precio de éstos convierten a esta afición en una de las más sacrificadas por sus seguidores. En el ámbito de los videojuegos la historia no podría ser para menos y no es extraño encontrar por la red curiosas historias acerca a peculiares colecciones casi exclusivas y el elevado precio pagado por algunas de ellas. Interesantes y divertidos relatos que seguro hará las delicias de muchos de los más veteranos amantes de los videojuegos.



Un ejemplo de ello, fue la noticia que os publicamos hace un par de semanas, donde os mostrábamos la venta de la mayor colección en la historia de los videojuegos, un listado de 22 sets completos de consolas y juegos que logró alcanzar un valor mayor a un millón de dólares de la mano de un rápido comprador que reconoció rápidamente el tesoro que tenía a mano.


Pero la historia que hoy os traemos a la web es la conocida como los objetos de coleccionismo más valiosos en los juegos de las plataformas NES y Super Nintendo.


Lejos de lo que muchos se pueden llegar a imaginar, el juego más valorado del catálogo de NES no se trata de una edición especial de un superventas de su tiempo ni un extraño título con un stock de lanzamiento muy reducido, el juego que ostenta el número uno en la lista de interés no llegó a comercializarse en el mercado.



Nintendo World Championships 1990 fue un juego creado específicamente para una competición mundial de videojuegos creada por la propia Nintendo, inspirada en la trama de la película The Wizard. El cartucho contenía los elementos del torneo, tres juegos diferentes en el que el jugador tenía que conseguir la mayor puntuación en un tiempo límite de 6 minutos y 21 segundos.

Conseguir 50 monedas en el juego Super Mario BrosSuperar un circuito especial en Rad Racer, diseñado para el concursoPor último, el jugador tendría que realizar la mayor puntuación que pudiera conseguir en Tetris antes de que el tiempo se agotara.Para que el cartucho pudiera almacenar tal cantidad de datos, estaba modificado y tenía un panel de interruptores propios en el cartucho para poder variar entre los distintos modos de juego.Existen dos modelos únicos de este juego, se crearon para el evento 116 copias, que fueron entregadas a los finalistas al término de la competición, pero hubo un lote muy exclusivo de 25 cartuchos del juego bañados en pintura dorada, que se repartieron a los ganadores de un concurso de la revista Nintendo Power.

Estos 25 cartuchos dorados son el tesoro más valioso de todo coleccionista de videojuegos de NES, un tesoro que ha llegado alcanzar precios como 17.500$ (unos 14.250€), según nos describe su propio comprador JJ Hendricks en la crónica de su compra.Si os ha gustado todo el trasfondo en torno a este juego, no os podéis perder el capítulo especial que dedico el personaje Angry Video Game Nerd, un vídeo en el que este afamado personaje nos detalla con su humor tan característico todo el halo entorno a este valioso juegoDe manera parecida de lo sucedido en la versión de NES, el mayor tesoro del coleccionismo en Super Nintendo es un cartucho especialmente creado para una competición nacional de videojuegos ideada por Nintendo América en 1994.

Nintendo Power Fest ‘94, también conocido como Nintendo World Championships 2, es un cartucho modificado para albergar los juegos necesarios para el torneo. En este caso, los jugadores disponían de 6 minutos para poder superar condiciones especiales en 3 juegos:Superar el nivel 1-1 del Super Mario Lost Levels en el menor tiempo posible y con el mayor número de monedasTerminar las cinco vueltas del primer circuito de Super Mario KartPor último, los jugadores debían realizar el mayor número de home runs posibles en el juego Ken Griffey, Jr. Presents Major League BaseballComo también se produjo con el juego anterior, solamente se realizaron 33 cartuchos utilizados para la competición, pero lo que convierte a este cartucho en uno mucho más valioso que su pariente de NES, es que los Nintendo Power Fest ‘94 creados para el evento se devolvieron a Nintendo América para la reutilización de sus componentes.


Sin embargo, el título consiguió evitar su extinción y sólo se conocen 2 copias en el mundo con pruebas de su existencia, de modo que imaginad el valor potencial de estos artículos y no os extrañéis al conocer su precio en el mercado por alrededor de 300.000$ (unos 240.000€)Pero este elevado precio no evita que podamos conocer unas de las historias más recientes y curiosas sobre este preciado hobby. Porque el mismo JJ Hendricks que adquirió una copia de Nintendo World Championships 1990 en versión dorada, pudo comprar una copia del este Nintendo Power Fest’94 a otro coleccionista llamado Rick Bruns y lo más extravagante de todo ello fue el método de pago, que supuso el desplazamiento del comprador a un encuentro en un hotel de Vermont llevando consigo una saca morada con 12.000$ (9.700€) en su interior. Para terminar este estrafalario acuerdo, los dos coleccionistas realizaron su propia competición de Nintendo Power Fest ‘94, donde el comprador cayó derrotado en 3 ocasiones.



Sin ninguna duda, estas dos historias nos muestran los peculiares detalles del coleccionismo videojueguil, un extraño y escaso hobby donde tienen lugar historias de lo más curiosas sobre los títulos y todo el misterio que los rodea y los sorprendentes precios que estas reliquias pueden llegar a alcanzar en el mercado.Lamentablemente, el actual paso a las nuevas generaciones de consolas ha desarrollado un progreso hacia la distribución digital, creando un mercado que acabará con las colecciones físicas en un futuro no muy lejano. Por suerte, este tema aún contiene relatos interesantes para todos nuestros lectores.


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