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domingo, 29 de abril de 2012

Entrevista sobre estrategia de web social en Euromadi News

Me acaba de llegar esta entrevista (pdf) que me hicieron hace un tiempo para la revista Euromadi News, y que resume bastante bien algunos de los temas que comenté el pasado jueves en mi conferencia del Foro Eurogap Marketing: una visión de la web social organizada de manera estratégica para las compañías.

Captación de información, producción de contenidos, desarrollo en página propia, y difusión mediante redes sociales teniendo en cuenta el objetivo deseado, mientras se utiliza la analítica web para obtener retroalimentación de todo el proceso. Todas las compañías tienen algo que comunicar, y la web social es simplemente una manera más eficiente de hacerlo utilizando para ello un canal más potente y bidireccional que los habitualmente utilizados en el marketing tradicional. En ambos casos, tanto en la entrevista como en la conferencia de San Sebastián, hice también un claro intento por desmitificar el tema y evitar asociaciones de ideas habituales pero en muchos casos erróneas.



sábado, 28 de abril de 2012

Hablando sobre estrategia de redes sociales, en el Foro Eurogap Marketing

El pasado jueves estuve en el X Foro Eurogap Marketing en el Kursaal, en San Sebastián, hablando sobre estrategias de comunicación empresarial en la web social, y he visto pasar por mi clipping varias menciones al tema en el Diario Vasco:

El evento tuvo mucho movimiento en Twitter con el hashtag #10foroeurogap, he recogido algunos de ellos en esta secuencia de Storify.



lunes, 16 de abril de 2012

Midiendo audiencias mediante la web social

Me ha llamado la atención ver la madurez, a través de una noticia en Mashable titulada Twenty TV shows with the most social media buzz this week que utiliza datos de Trendrr, de los sistemas de medición de audiencia basados en la actividad en la web social.

El tema me lleva a pensar en la importancia que está alcanzando un medio como la web social a la hora de evaluar la actividad de quienes, como en este caso, consumen un medio como la televisión, en principio unidireccional y carente de canal de retorno, y que tradicionalmente ha habido que medir mediante el recurso a complicados e ineficaces sistemas de muestreo.

El audímetro, cuya significación estadística disminuye a medida que se incrementa la base de canales sobre la que tiene que medir (y que se vuelve muy reducida a medida que bajamos hacia canales temáticos, que tienen que ser estimados con una muestra sumamente baja), mide la presencia declarada de una persona ante el aparato de televisión, pero en absoluto el nivel de interés o las percepciones generadas por el contenido emitido.

La participación en la web social, en cambio, ofrece una información mucho más completa: una muestra que puede ser, en países con una penetración elevada, mucho más representativa – no exenta, lógicamente, de sesgos intrínsecos – y una riqueza muy superior en cuanto a las reacciones, que pueden ser analizadas e interpretadas semánticamente para deducir connotaciones positivas, neutras o negativas. El auge de aplicaciones para compartir contenidos televisivos (Miso, GetGlue, etc.) ofrece un campo sumamente interesante para la adquisición de datos, además, lógicamente, de las propias redes sociales generalistas en las que un número progresivamente mayor de usuarios comparten lo que están viendo. Cada vez más, los trending topics de Twitter se convierten en un indicador muy utilizado para medir la actividad del consumo televisivo, en un indicador de popularidad, o en un canal para comentar las incidencias de contenidos tan variados como una serie, un partido de fútbol o un debate político, a medida que aumenta consistentemente el porcentaje de espectadores que recurren a la doble pantalla: una para consumir el contenido, otra – ordenador, tablet o smartphone – para darle una dimensión social.

A medida que la oferta de contenidos se vuelve más compleja y se sofistica mediante tendencias como el consumo diferido, el consumo online, las descargas o la oferta de nuevos medios que emiten a través de la red – Hulu, por ejemplo, está añadiendo cada vez más contenido original – los procesos de medición se vuelven más complejos, y el feedback, sobre todo el más cualitativo, se dirige hacia un medio dotado de mucha mayor riqueza y en el que muchas de las cosas que hacemos o expresamos queda recogido en algún fichero log o puede ser analizado. Al tiempo, el trabajo de gestión de comunidad vinculado a la producción de un contenido televisivo se vuelve cada vez más estratégico: en España, programas como El Barco, La Pecera de Eva, Gran Hermano u Operación Triunfo, con un fuerte enfoque hacia el fomento de la actividad en la red asociada con el programa, o el caso del Twitter de El Hormiguero, líder de audiencia absoluto en su franja horaria, con más de ochocientos cincuenta mil followers y con una actividad febrilmente bidireccional, resulta un claro exponente de la capacidad de la web social o incluso de su valor para aspectos como la relación con anunciantes si se apuesta decididamente por ella. Una tendencia que no puede hacer más que seguir subiendo.



martes, 7 de febrero de 2012

¿Curriculum vitae? Are you from the past?

Un artículo en el Wall Street Journal de hace unos días, No more résumés, say some firms, parece confirmar cuestiones sobre las que ya escribí allá por el año 2006 ó 2007 en columnas como esta en ABC, “¿Estás o no estás?”, o esta otra en el suplemento Infoempleo del mismo periódico, “Tu curriculum y la tecnología“, de la que extracto este párrafo:


Hoy en día, el curriculum ya no es más que una manera de permitir que quien te busca, te encuentre, porque el verdadero curriculum, el que determina que te contraten o no, es Google. Invariablemente, quienes hacen la selección tomarán su navegador, y teclearán tu nombre en la cajita mágica.”


De acuerdo con el artículo de Wall Street Journal, un número creciente de compañías, particularmente aquellas más próximas al ámbito de la tecnología, empiezan a dejar de solicitar el envío de curriculum vitae como inicio de un proceso de selección, y optan por pedir en su lugar enlaces representativos de la presencia web de los candidatos, tales como blogs personales, cuentas de Twitter, perfiles en LinkedIn o incluso videos presentándose y explicando por qué razón se consideran adecuados para el puesto ofertado.


La razón parece evidente, y surgía ya en una entrada del año 2009 que titulé “La web social como escaparate profesional“: la reducción de incertidumbre. Todo proceso de selección supone un importante componente de reducción progresiva de la incertidumbre entre empresa y candidato. De la misma manera que un candidato intenta reducir la incertidumbre sobre cuáles serán sus responsabilidades, cómo será su entorno de trabajo o qué condiciones económicas o de otro tipo llevarán aparejadas, la empresa pretende, a su vez, llegar a un nivel de conocimiento lo mayor posible del candidato que está detrás de una solicitud. Las razones para una contratación, como todos sabemos, van mucho más allá de la enumeración de unos títulos, una experiencia o unas habilidades concretas. Cada día más, lo que importan son aspectos de personalidad, de encaje cultural o de capacidades a la hora de trabajar en unas condiciones o en un equipo determinado. Para muchos de esos aspectos, el curriculum es claramente insuficiente.


Para muchos, el curriculum se ha convertido en un convencionalismo que dice poco de la persona que lo ha redactado, mientras que la presencia en la web social suele resultar, en muchos sentidos, mucho más transparente. El que parece un perfecto imbécil en su interacción vía Twitter suele ser porque, en mayor o menos medida, es un perfecto imbécil, y el interés por incorporarlo a tu compañía o por trabajar a su lado debe seguramente reducirse en consecuencia. Lo que las empresas parecen estar empezando a hacer es, sencillamente, pedir a los candidatos facilidades para llevar a cabo esa web research que todo proceso de contratación parece cada día más llevar aparejada.


¿Justo? ¿Injusto? ¿Reclamamos nuestra libertad para ser profesionales perfectamente solventes en una empresa mientras en la red somos el troll mayor del reino? Poco que decir más allá de “la vida es así”. De la misma manera que los pacientes de un médico acuden a Google con sus síntomas para intentar llevar a cabo un diagnóstico preliminar o para intentar averiguar cuál es “es estado del arte” de los tratamientos a su supuesta dolencia, las empresas van a intentar saber cuanto más, mejor de aquellos que pretenden optar a un puesto de trabajo en ellas. En el primer caso podemos hablar de hipocondría o de falta de preparación para evaluar un sintoma o entender lo que “el doctor Google” dice sobre ellos, y podemos alegar que una consulta no puede convertirse en una sesión de preguntas y respuestas entre el facultativo y un paciente que seguramente necesitaría estudiar muchos años para entender las razones de una decisión concreta. En el segundo caso, hablaremos de libertad de expresión o de separación entre lo personal y lo profesional. Pero la evidencia es la que es: cada día más contrataciones se llevan a cabo no en función de lo que pone un curriculum vitae que se ha quedado tan anticuado como el latín en el que está escrito, sino en función de una presencia web que cada día resulta más relevante.


Al final, un proceso de selección hecho con más criterio debería redundar en un mejor encaje persona-puesto, y en una vida profesional probablemente más satisfactoria. ¿Obtendrán una ventaja competitiva a la hora de incorporar talento aquellas empresas que tengan en cuenta factores de este tipo, que van más allá del anticuado concepto del curriculum vitae? ¿Ayudarán esas prácticas a establecer esas empresas como “lugares mejores para trabajar” frente a empresas con aspecto apolillado y anticuado que siguen “pidiendo el curriculum vitae”? ¿Qué imagen quieres dar como compañía? ¿Y como candidato? ¿Cómo prefieres ser seleccionado?


viernes, 3 de febrero de 2012

“Web social, de la alquimia a la estrategia”, colaboración en el blog de Everis

Hace unos tres meses di una conferencia en Everis sobre la web social y sus posibilidades en el entorno corporativo, y me pidieron también un resumen de la misma en forma de artículo para su blog corporativo, que acaban de publicar ahora.


Se titula “Web social, de la alquimia a la estrategia“.


Dejo una frase para la reflexión o la discusión de mis amigos consultores:


En las consultoras, no está lejano el momento en que un cliente llegue y diga algo así como ‘exijo que en el equipo esté este o aquel consultor, porque lo sigo en su blog o en Twitter y me consta que sabe de lo que habla‘. O cuando un consultor sea evaluado en función de su Klout, genérico o en un tema determinado.”


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